Los dragones, la causa de la cancelación de Scalebound

Se nos iba todo el presupuesto en pienso de dragón. El proyecto no era sostenible.

Las informaciones van surgiendo conforme pasan las horas tras el anuncio oficial de la cancelación de Scalebound. Tras los típicos comunicados oficiales de palabras bonitas y puñaladas encubiertas, parece que poco a poco se va aclarando el motivo de la cancelación.

Según un empleado de Microsoft, Quent O’Mucho, el juego avanzaba lento pero seguro. Microsoft habría presionado para aumentar el ritmo, pero parecían dispuestos a llegar hasta el final. Así que, en realidad, se habría cancelado por los altos costes derivados de alimentar a los dragones.

La cosa se complicó en cuanto llegaron los dragones. Hasta el momento, avanzaban con un ritmo lento, pero constante. Mientras se representaron como cubos, el juego tomó forma y las mecánicas funcionaron.

Pero llegó el momento de traer a los dragones de verdad y las cosas se torcieron rápidamente. La idea inicial era tener uno, pero con lo del multijugador, hubo que aumentar plantilla a última hora. El estudio subestimó lo que comían esos bichos y no hizo los cálculos bien. Para el final del primer día, ya habían perdido a dos compañeros del equipo y un puñado de becarios.

Al final nuestros jefes [Microsoft] se hartaron de comprar pienso por toneladas y cabezas de ganado por pezuñas. Cerraron el grifo y el proyecto se canceló, como ya todos sabemos.

Scalebound becario
Becario 27, momentos antes de ser devorado

Por lo que hemos podido averiguar en Bits&Leaks, tras la cancelación, los dragones se acabaron enviando a la reserva de Bethesda. A pesar de que es posible que no lleguemos a ver nunca Scalebound, en el próximo The Elder Scrolls siempre podremos preguntarnos: ¿este es uno de los que se comieron a varias personas y algún que otro becario?

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