Aficionado casi muere enterrado bajo su biblioteca digital

Nueva víctima del Diógenes digital

Ike Pupita Mecho, un aficionado a los videojuegos, sufrió hace unos días un accidente con su biblioteca digital de Steam. Un amigo suyo nos cuenta los detalles:

Eran las 2 de la mañana y estaba sólo en su piso de estudiante. Su compañero de piso se había ido a vivir hacía unos días con su novia. La de Ike, no la del compañero. Aunque él sospechaba que ya no era su novia. Había publicado un anuncio, pero nadie se había interesado aún. Necesitaba a alguien para poder permitirse el alquiler, pero intentaba no pensar demasiado en ello.

Llevaba ya varias horas jugando a Overwatch. Los Doritos se amontonaban a partes iguales en el suelo, ropa, mesa y boca de Ike. Cansado ya de que le patearan el culo en el competitivo, decidió cambiar de juego. Abrió Steam y se puso a rebuscar en su extensa biblioteca. Y entonces se produjo el incidente.

Unos meses antes, Ike había advertido que su biblioteca de Steam cojeaba. Para asegurarla, usó su cuenta de Origin, a la que poco uso daba, y que, como no abultaba demasiado, tenía el tamaño justo para hacer de calza. Pero aquella noche, mientras rebuscaba entre sus cientos de juegos, la cuenta de Origin cedió. Un sinfín de juegos de Steam cayeron sobre Ike, golpeándole con todo el peso de su digitalidad y enterrándole bajo sus gigabytes de información. El impacto en la cabeza de una copia de No Man’s Sky lo dejó inconsciente. Tal ladrillazo podría haber resultado mortal, de no ser por el humo que contenía.

Ike fue encontrado a la mañana siguiente cuando sus amigos advirtieron que no había jugado aún sus dailies del Hearthstone, como acostumbraba. Tras llamar a emergencias, los bomberos acudieron y rescataron a Ike, que seguía inconsciente, pero vivo.

La reacción de las dailies al conocer la noticia. La de la izquierda es una cabrona desalmada.
La reacción de las dailies al conocer la noticia. La de la izquierda es una bastarda sin corazón.

Mientras Ike se recupera en el hospital, su ex-compañero de piso ha declarado que él y su novia (la del ex-compañero, no la de Ike. Sus sospechas estaban fundadas) le habían regalado una estantería digital de Ikea, que podría haber evitado el accidente. Por desgracia, Ike no es aficionado al bricolage digital y nunca llegó a montarla.

Las autoridades advierten de la importancia de mantener las bibliotecas digitales en buen estado y recomiendan mantener las copias de No Man’s Sky en la parte baja de estas, por precaución.

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